27 diciembre 2024

Adiós 2024...

 



     Este año me rompí tantas veces que olvidé cómo era estar entera. Lo que fui ayer ya no está; quedó atrás, junto con las versiones de mí que no sobrevivieron al caos. Hoy soy alguien, solo eso: un cúmulo de emociones intentando encontrar sentido en el próximo año. Quizá soy insuficiente para muchos, un refugio temporal para otros y, para mí, apenas un borrador en proceso. Pero incluso entre las grietas late algo; una chispa que insiste en prometerme algo...
     Oh, pero… todo lo que deseé se perdió entre las grietas de mis propias manos, como arena que no supe sostener. Los sueños que alguna vez me dieron fuerza son ahora sombras que me persiguen, recordándome lo que ya no soy. He aprendido que querer no siempre es suficiente, que amar no siempre salva, y que esperar puede convertirse en un castigo.
     Sin embargo, con los restos de lo que fui, sigo luchando por reconstruirme en un mundo que no se detuvo por mi dolor. Si algo aprendí este año, es que, incluso cuando te pierdes a ti mismo, nadie se detiene. Aunque tus heridas sangren, aunque caigas sin fuerzas, aunque no sepas por dónde empezar… nadie interrumpe su camino para salvarte.
     Soy hija, hermana, esposa y madre. Soy tantas cosas y, al mismo tiempo, nada. Me he fragmentado en roles, en expectativas, en silencios que nadie nota. Me pierdo entre lo que esperan de mí y lo que deseo para mí misma, como un reflejo que no logra definirse en el espejo. Este nuevo año intentaré no olvidarme de que serlo todo para otros no siempre significa ser algo para mí.
A pesar de los fracasos, aquí estoy, recogiendo mis partes, intentando encontrarme entre lo que queda, soñando con ser, al menos una vez, solo yo. Me duele despedirme de este año, no porque haya sido bueno, sino porque cada despedida trae consigo la misma trampa: ese destello de esperanza con el que abrazamos al año nuevo, solo para verlo marchitarse con el tiempo.
     Esta vez no haré promesas, ni esperaré nada. Entraré al próximo año con lo que soy: una mujer con las manos llenas de recuerdos. Tal vez así, por primera vez, logre rescatar un poco de quien fui entre los escombros de lo que el tiempo y la vida se llevaron. No es mucho, pero es suficiente para recordarme que existí antes de las heridas, antes de perderme en los demás. Es curioso cómo, en medio del caos, aparecen pequeñas piezas olvidadas de uno mismo, como si estuvieran esperando el momento justo para regresar. No soy la misma, lo sé, pero tal vez no necesito serlo. Tal vez reencontrarme sea suficiente para seguir adelante.            
            Felices Fiestas… y no os creáis todo lo que escribo. Es mi alma, que de vez en cuando delira y encuentra su propia voz. Os deseo que todo aquello que soñáis y anheláis se cumpla.
Irina Cristina Cretu... 



      

21 noviembre 2024

Simplemente escribir …


Hoy siento el peso de mi propia piel, como si cada rincón de mi cuerpo clamase por algo más, por alguien más. No sé si es el aire o este insomnio que no me deja en paz, pero hay un fuego dentro de mí que no se apaga. Lo intento, lo juro. Trato de distraerme, de pensar en cualquier otra cosa, pero todo me lleva de vuelta a ti… o al menos a la idea de ti. Es una locura, ¿sabes? Esa necesidad de entregarlo todo, de perder el control, de romper las barreras hasta que ya no sepamos dónde termino yo y dónde comienzas tú. No quiero contención, no quiero calma. Quiero la tormenta, el caos, la embriaguez de un beso que no pida permiso. Quiero que el deseo nos devore, nos consuma hasta que el mundo alrededor deje de importar. ¿Es eso demasiado pedir? Tal vez lo sea, pero no me importa. Hoy escribo esto con la esperanza de que, en algún rincón del universo, alguien sienta lo mismo. Esa intensidad que quema, que duele, pero que también te hace sentir más vivo que nunca. Quizás nunca leas esto, quizás ni siquiera existas. Pero si lo haces, si estás ahí, prometo que cuando te encuentre, no habrá límites, ni miedos, ni reserva s. Solo tú, yo, y todo el fuego que llevamos dentro.

24 diciembre 2023

La Magia de todo …

Mientras observo la nieve caer suavemente sobre el pequeño pueblo, no puedo evitar sentir una paz abrumadora. La Navidad tiene esa habilidad única de transformar lo ordinario en mágico, de teñir cada momento con una pizca de maravilla. En cada ventana iluminada, veo más que luces; veo el calor de un hogar, el amor de una familia. Los villancicos que resuenan a lo lejos no son solo canciones, sino ecos de tradiciones y recuerdos compartidos. Recorro con la mirada las calles adornadas, cada esquina del pueblo relata una historia, cada huella en la nieve es un camino recorrido. Y mientras la gente se reúne alrededor del árbol en la plaza, veo la comunidad en su forma más pura, uniendo a las personas más allá de sus diferencias. Esta noche, mientras el mundo parece detenerse bajo la manta de nieve, reflexiono sobre el verdadero significado de la Navidad. No se trata de regalos o luces; es sobre conexión, sobre encontrar la calidez humana en el frío del invierno, sobre recordar que, a pesar de todo, hay esperanza y bondad en el mundo. Así que mientras miro las estrellas brillar en el cielo invernal, hago una pausa para agradecer, para abrazar la serenidad del momento, para recordar que la magia de la Navidad reside en lo más sencillo, en un gesto, en una palabra, en un pensamiento compartido.

04 junio 2023


El corazón de una mujer es como la primavera. Melancolía y añoranza con los brazos llenos de verdor..., un ramillete de sentimientos..., esperanza. 

Una primavera interminable de sueños y reflexiones... en la que descubre su verdadera esencia a través de los pensamientos que surgen en los momentos de soledad.

Somos sonrisas entrelazadas en lágrimas coloreadas por el viento, somos dos mundos sobre los cuales se esparce la ceniza del tiempo.   

!No lo olvides! 

Somos más que meras figuras en el lienzo de la existencia.

Somos todo y nada... 

Somos pasión y calma, fuerza y vulnerabilidad. Somos un mar de contradicciones y emociones, navegando en las olas de la vida.

 


¿Donde esta la magia de aquellos momentos que nos hicieron sentir vivos y llenos de esperanza? 

No importa cuán lejos estemos ahora de aquellos sueños, siempre podremos volver a ellos en nuestra memoria.

o tal vez no... ¿quien sabe?

Cerremos los ojos y dejémonos llevar por el torrente de recuerdos...

Colores vivos...

Risas desenfrenadas..., 

Aventuras imaginarias y la sensación de que el mundo entero está a nuestro alcance.

Puedes encontrar la magia de aquellos momentos en los rincones más profundos de tu corazón. Aunque estén lejos en el tiempo, los recuerdos tienen el poder de revivir esas emociones y hacerte sentir vivo una vez más.

¿Y si no son buenos recuerdos?

En esos casos, es importante recordar que los recuerdos no definen quiénes somos en el presente. Aunque los momentos difíciles hayan dejado su marca, también tenemos la capacidad de crear nuevas experiencias y construir un futuro diferente.

!Hagamos Magia!

Rompamos las barreras de lo posible y permitamos que nuestros sueños más audaces se hagan realidad. Saquemos a relucir nuestra creatividad y exploremos el mundo con ojos llenos de asombro.

Escribamos nuevas historias y seamos el personaje que queramos...


24 julio 2021


 No dejes los sueños morir, la vida se volverá igual a un pájaro sin alas… Sigue soñando y apostando por la esperanza… 
 

Sigue soñando con los ojos bien abiertos, con el corazón lleno de ilusiones. Mantén viva la llama de tus deseos más profundos y lucha por convertirlos en realidad. La esperanza es la fuerza que impulsa nuestros pasos y nos ayuda a superar cualquier obstáculo en el camino.

Aunque el mundo pueda parecer adverso y los desafíos sean grandes, nunca renuncies a tus sueños. 
 Atrévete a imaginar un futuro mejor... y lucha por convertirlo en realidad.


 Como siempre sus ojos miran hacia la nada, con el corazón partido, vulnerable… Su mente cargada de recuerdos muertos, asfixiantes. Quisiera gritar pero su voz quedó sin fuerzas… ¿para que hacerlo cuando nadie está ahí? Tal vez el eco de su tristeza, la desesperación… Pero no hay consuelo en ello y lo que necesita es una mano cálida sobre su hombro, un “té amo”, pasión… El tiempo barrió todo a su paso dejando un vacío perturbador. Soledad. Amargura. Los años jamás perdonan, los tiempos cambian, el invierno congela todo y el calor lo derrite… No hay más planes ni susurros en el alba, gemidos de placer… Todo se lo llevo el tiempo, y aunque añoramos…, lloramos…, jamás volverá lo que fue.



17 marzo 2021

No tengas prisa ...


 Una vez conocí a una niña que soñaba con una talla más de zapato... quería crecer y encontrar la pieza de puzzle que le hacía falta... soñaba volar, reír y enamorarse de las cosas sencillas. Y tantas ganas locas que apretaba en su pecho para salir corriendo delante de la vida... tantas ilusiones y deseos que se perdieron mientras caminaba a paso lento... y así en una mañana aquella niña se hizo grande y sin embargo se encontró con las manos vacías... el mundo no era nada de lo que ella había imaginado... 

A veces creemos que la lluvia lava la tristeza, el sol derrite la amargura y los recuerdos te mantienen fuerte para despertarte otra mañana ... pero hace tiempo que dejamos de soñar en vano con tonterías... Quisimos con tanta ansia comer el mundo hasta que despertamos mordidos por él ... 

Nos ahogamos en un mar de decepciones hasta que volvemos a encontrar entre recuerdos todo aquello, de lo que una vez huimos... 

La niña creció... se fue alejando... 

Ojalá ella no hubiera tenido tanta prisa ... 

Ayer no supimos que el otro ayer no volverá... 

Ahora solo cierra los ojos y recuerda ... 


04 octubre 2020


 Jamás creas que eres el que guía el barco hacia un rumbo fijo, es el mar el que marca tu trayecto, mientras gobiernas el timón.
Andrew Warren, capitán de una elegante goleta de tres mástiles, zarpa desde el puerto de Melbourne, con las bodegas llenas de provisiones, hacia África. El pasado y el peso de su conciencia le hace desconfiar, luchando con un sinfín de sentimientos contradictorios, hasta que una tormenta horrible le da la opción de rectificar errores del pasado.
Lo arriesga todo sin saber que las agitadas aguas del océano le pondrán entre los brazos a la mujer que despertará en él, sentimientos perdidos.
Un amor contracorriente, es una historia romántica sin límites, igual a un mar que cambia constantemente su temple. El destino une y separa, sin embargo, ninguna fuerza es lo suficiente grande para intervenir entre dos personas que se aman.